lunes, 9 de julio de 2012

LAURA GARCIA DEL CASTAÑO (CÓRDOBA , 1979)




1.qué objetos te acompañaron toda tu vida?

Unas zapatillas de ballet que jamás usé. Pero están ahí en algún cajón. 
El deseo de alguien más, las conservó.

2.sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?

zumbidos, golpes, sombras, voces, tactos. yo los siento, ellos me presienten.

3.qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?

mutismos, anuncios, trampas, adopciones... 

4.cuál es tu superstición?

no tengo

5.en qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

en la garganta. en el sudor de las manos. en el estómago.

6.escribís mientras escribís o antes o después?

 Ella me escribe antes, yo lo hago luego, en la relectura, traduzco. La poesía siempre está ahí esperando, escribiendote.

7.qué autores no releerías?

los que me hacen pensar demasiado.

8.de los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?

Todos. De alguna forma algo se une, aunque más no sea la incapacidad para detener el lenguaje. 

9.qué, quién, quiénes escribe en vos?

el miedo, la infancia, los fantasmas, uno brilla, otro se levanta, otro pasa, yo pongo música.

10.vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

la tenacidad de la muerte, la tentación de la muerte, su inutilidad, su cansancio. 

11.en tu vida, la poesía como propósito, destino o circunstancia?

como insistencia. La insistencia es destino? bueno, así, insiste en calzar mi pie en la horma del mundo. El mundo es su circunstancia. 

12.qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?

A todos puedo leer siendo otra. mañana quisiera leerme siendo otra.  
quisiera releer a todos para siempre.

13.qué pensás del romanticismo alemán?

*******

14.el silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca ?

el silencio afuera, la soledad nunca, la transparencia en el desorden.

15. qué fue lo imposible?

perder a mi padre de vista

16.la poesía es una arma cargada de futuro, pasado, eternidad?

La poesía es una fórmula que falla. Hacer una pregunta imposible para probar incansablemente una respuesta. Eternidad pura.

17.       la poesía es literatura?

La poesía es literatura pero la literatura no es poesía.

18.       qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana? 

19.       cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

Creo en la justicia del tiempo y el espacio. Está lo que debe estar.

20.       alguien te llevó o fuiste solo a esa palabra oscura?

No creo en el ir, creo en la manifestación de algo que siempre estuvo o tenía otra forma. Somos apenas un cauce. La palabra viene de otro lado y siempre arrastra cosas nuestras.

21.       fuera de la poesía que campo del arte te interesa?

la música en todas sus formas.

22.       la poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia ¿hay espíritu, hay historia?

La poesía es emanación del espíritu. Y en él cabe toda la historia

23.       cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?

Soy la envoltura de mi escritura, no me pertenece pero me abarca. Un territorio dentro de otro territorio. La dificultad es pensar lo contrario. Que ella nos contiene, ese es el flagelo. 

24.       quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?

******** 


Publicó :

 Orquídeas, lágrimas y sangre (1996), He hablado con el olvido (1997), Desde mi alba (1998), El grito (2004)

HUGO TOSCADARAY (BUENOS AIRES,1957)




1 - ¿Qué objetos te acompañaron toda tu vida?

El cuerpo. el que veo y el que intuyo. Alzar la copa de vino y observar en la otra mano, la quieta, cierto temblor, las venas rugosas. Sentir el trago que ingresa y la saliva, tras el trago. Los pies en el frío y no viceversa. La voz que habla sola, la verdadera voz. Una gota de sangre en el lavabo. También el cuerpo intangible. El otro cuerpo. ese que recuerda, piensa, siente y vuelve a recordar, indefinidamente.

2 - ¿Sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?

Hay épocas en las que ciertas percepciones son de una nitidez estremecedora. Pero nunca las alcanzo al escribirlas. Es infructuoso. Nunca las alcanzo. Y se demoran entre un salto y otro. Igual las espero cada día. Estoy alerta. Las más de las veces, en vano.

3 - ¿Qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?

Que son palabras, artefactos, trucos para levantar o derribar el poema.

4 - ¿Cuál es tu superstición?

Ir de noche a caminar a orillas del río Areco, como antes al Río de la Plata y esperar que algo suceda. Que las aguas (no esas que miro, sino las que siento correr dentro, que son todas las aguas) me den aunque sea una palabra, un indicio, una ráfaga de algo que todavía en mi no se ha manifestado.

5 - ¿En qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

Soy dionisiaco y la poesía está en todo el cuerpo y en aquellas cosas que al cuerpo deleitan. Pero al mismo tiempo soy Minotauro y la poesía está en otro territorio, uno impreciso. Todo está adentro y todo está afuera, como en las Tablas de Esmeralda de Trismegisto. Viajo entre el arriba y el abajo, sin descanso. Busco por la pasión de buscar, yendo y regresando, una y otra vez, pero en realidad, sin moverme. La poesía se mueve por mí.

6 - ¿Escribís mientras escribís, o antes, o después?

Creo que siempre es antes. En mi caso, al menos. Creo que es mi niño el capacitado para algún tipo de hallazgo, por llamarlo de algún modo. Las tareas de reproducir, primero y corregir, después las hace el adulto. Es el que sabe o –mejor dicho- el que supone que sabe. Pero antes de dar estos pasos, el niño ya hizo todo lo que importa en verdad. Lo único que importa.

7 - ¿Qué autores no releerías?

No pienso en cuáles no releería porque ya están incorporados y forman parte de las influencias, esas que sirven para saber qué es lo que no quiero. Prefiero pensar en autores que me hubiera gustado descubrir antes de los 20 años, como Celan o Elytis, por nombrar algunos y mucho mas aún, pensar en aquellos poetas que no conozco todavía.

8 - ¿De los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?

De los muchos que me ha tocado conocer, en referencia directa a la pregunta, me impactó Gelman. Con Eugenio Mandrini me une una amistad principal, diría, pero quizá también sea por esta coherencia que lo amo. Seguramente hay mas, que ahora no recuerdo. No lo conocí a él, aunque si y mucho a su entorno, ha sido fundamental en mi como lector de poesía y motor en mi primera juventud, pero dicen de Tuñón, que en este aspecto era uno de los imbatibles.

9 - ¿Qué, quién, quiénes escriben en vos?

No quisiera sonar recurrente, pero diría que es el niño o todo eso que llamo niño. El portador de cierta memoria, también de una atroz melancolía, del placer de los sentidos, de lo lúdico, lo onírico, de la negación de la felicidad.

10 - ¿Vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

Todo regresa, todo el tiempo. Las palabras, los temas, los climas. Todo. Ellos me envuelven desde el principio aunque los paisajes, el interior y el exterior, cambien con uno. Pero si la poesía es tono, ritmo e imagen; el tono o la voz interna, no cambia. El ritmo o la respiración y el latido, tampoco cambian. Y la imagen... Ah la imagen, eso es otra cosa. La imagen es una trampa formidable para que creamos que es otro quien escribe. Pero es un camuflaje. Siempre escribe el mismo, rodeado de lo mismo.

11 - ¿En tu vida la poesía, como propósito, destino o circunstancia?

Yo soy mi palabra. Mi palabra es lo que escribo y también lo que no escribo. En mi palabra está cómo me doy y cómo me niego. Además soy hombre, pero ese hombre que soy también se hace palabra y a la hora de la acción, el tiburón de la palabra se devora al hombre.

12 - ¿Qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?

“Releer siempre” es para mi “Anábasis” de Perse. Al menos hasta ahora. Lo comencé a leer antes de los 25 años, tengo 54 y cada vez que lo abro hay allí un nuevo texto y un nuevo lector. Ambos me siguen sorprendiendo.

13 - ¿Qué pensás del romanticismo alemán?

Supongo que podría haber sobrevivido sin leer a Goethe, a Novalis, a Heine o a Schiller; pero yo no sería yo sin haber leído a Hölderlin. Entonces y más allá de la subjetividad de nombres, cosa caprichosa si las hay, el romanticismo fue algo que debía suceder inexorablemente. Y sucedió, como luego el modernismo y el surrealismo después.

14 - ¿El silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca?

El silencio y la soledad como aliados insustituibles. Amo algunas transparencias, pero no a todas. No tengo que ver con el orden, no me simpatiza y además me asusta. Adentro y afuera son, como arriba y abajo, lo mismo. El a veces, con gusto a poco o a exceso, vale un reino. El nunca, como el jamás, el nada y el siempre, son las palabras mas largas del mundo. Estas si me gustan, aunque las bastardeo a cada paso. Ellas se dejan. Quizá es por eso que me gustan.

15 - ¿Qué fue lo imposible?

Recobrar lo nítido de ciertas visiones hoy confusas: Una canoa roja a la deriva o tal vez, azul. Un jilguero asustado. Las manos de mi abuelo partiendo el pan. El resplandor de la escarcha camino a la escuela. Y aquel verano. Aquel verano.

16 - ¿La poesía es un arma cargada de futuro, pasado, eternidad?

La poesía, el arte, no pueden cambiar al mundo pero pueden modificar algo en el hombre. Ya se sabe. En este sentido diría que Gabriel Celaya tenía razón. Pero personalmente creo que la poesía, si es un arma, está cargada sólo de pasado y de ahora inmediato. No se qué cosa será la eternidad, pero –parafraseando a Desnós- “Tengo un profundo sentido de lo infinito”. Y esto es lo que me hace poeta.

17 - ¿La poesía es literatura?

Es literatura porque es lenguaje, pero sólo eso. Ahí comienza y ahí termina toda su relación. Cuando hablo del niño, estoy hablando de un estado, un estado lírico, total no parcial, un estado de búsqueda del espíritu a través del lenguaje, un estado de revuelta que surja desde la palabra para despertar al hombre salvaje que nos habita, muy adentro. Ese hombre en cuclillas que nos mira desde el fondo del arrecife. Un vislumbre en un cuarto cerrado.  

18 - ¿Qué lugar ocupa la poesía Argentina en Latinoamérica y en la
lengua castellana?

Creo que, lo que se podría llamar “espíritu de lo europeo”, ha germinado aquí como en ningún otro sitio del continente. Pero también es cierto que fuera de las grandes ciudades este “espíritu” se hace menos evidente. En cuanto a la lengua castellana, quizá por ese detalle que menciono, la poesía argentina haya cobrado una dimensión distinta; ni mejor, ni peor, diferente.

19 - ¿Cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

Ramponi es un poeta invisible y pocos merecerían, pienso, un lugar mas alto. De Lellis, igual, es otro ninguneado inexplicablemente. A Fijman se lo encerró desde adentro y desde afuera y no se lo deja salir más que de “recreo”. Romilio Ribero fue un poeta salvaje y desesperado. Lo arrinconó el olvido. A Porchia cada vez se lo empuja más a la nada. Viel Temperley es casi un fantasma. María Meleck Vivanco, sólo un maravilloso recuerdo para sus amigos, pero nada más. En fin. No sigo.

20 - ¿Alguien te llevó, o fuiste solo a esa palabra oscura?

Otra vez el niño... y ciertas lecturas, claro. Ahora pienso en Vallejo, más que en ningún otro.

21 - Fuera de la poesía ¿que campo del arte te interesa?

Me interesa todo el arte porque la poesía forma parte de él, es su hueso. Si escucho a Charlie Parker, escucho un poema de Charlie Parker. Si observo una pintura de Francis Bacon, veo un poema de Francis Bacon. Del mismo modo que si me paro a orillas del río, me conmueve el inquietante discurso del agua. Para el poeta la poesía está en todas las cosas. La poesía es dios para el poeta.

22 - ¿La poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia? ¿Hay espíritu, hay historia?

Si la poesía está en todas las cosas, pues, no hay divorcio posible.

23 - ¿Cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?

La poesía es una forma de vida, pero existir es sobrevivir. Ahí nace el espanto.

Publicó:

* Tangopoemas (Ediciones El cañón Oxidado, 1989)
* La isla de la sirena de las escamas de fuego (Colección de poesía Elefante en el bazar, 1995)
* Naufragario (Editorial Turkestán, 1997)
* Amantes zodiacales (Premio Diario La Nación, 1998)
* El nadador unánime (Fondo de Cultura Económica, 2004)
* Los pasajeros de Renca (Ediciones del Viento, 2004)
* La balada del pájaro tinto (Ediciones del Viento, 2006)
* Fuego Negro (Editorial Turkestán, 2011)

domingo, 1 de julio de 2012

SIMÓN S.ESAIN (MAIPÚ,PCIA DE BUENOS AIRES,1945)


                             



1 - ¿Qué objetos te acompañaron toda tu vida?
                                     
  El cielo, el sol, la noche, la casa, el patio, la calle, la radio, algunos libros, algunas fotografías. Me he mudado varias veces, algunas drásticas veces, y eso conspira contra la permanencia de los objetos. Trato de no perder fotografías y, con menos éxito, algunos libros. Supongo que las cicatrices no son objetos. Podría decir que mantengo mis amígdalas y mi apendicitis.


2 - ¿Sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?
                                      
Me interesa demasiado este mundo para pensar en otros. Siento presencias del pasado, imágenes y voces del pasado, música del pasado. Demasiado a menudo compruebo mi ceguera, mi sordera, mis limitaciones cometidas en este mundo como para pensar en trasmundos. Todavía me desespera comprobar lo poco que aproveché este mundo, lo poco que lo entendí. Todavía me desespera ingresar de mejor modo a este mundo, como para pensar en otros, o como para necesitarlos. Imagino que al cabo de esta llegada, no importa cuándo, moriré como comando al que le falló su paracaídas.


3 - ¿Qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?
                                      
 La rosa, la tierna rosa, la delicada rosa, la dulce rosa, es, sin embargo, un violento desafío; la he pensado en la oscuridad, negra, oculta, sólo aroma reconocible. Por defenderme de ella.
                                       Los anillos se me asemejan a las maneas, a los eslabones, a las cadenas, a lo innecesario. Los anillos debieran ser siempre los mismos; no debieran fabricarse sino ser hallados. Quiero decir que debieran elegirnos, sin decirnos porqué.
                                       El mar, el absoluto más cercano, las voces, los rumores, el canto. El horizonte del mar. El obstáculo del mar. La profundidad del mar. La espalda del mar. Ulysses sobre el mar, el retorno al pasado, a lo que se ha sido.
                                      Detesto los tatuajes. ¡Qué anacronismo!

4 - ¿Cuál es tu superstición?
                                      
  No tenerla.


5 - ¿En qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?
                                      
 Siento la poesía en el cuerpo de las palabras, en el paisaje de las palabras, en la vibración del aire de las palabras. Sobre todo cuando estas palabras se hinchan justo al pasar por mi garganta.


6 - ¿Escribís mientras escribís, o antes, o después?
                                       
 Escribir reúne esos tres momentos. Nunca escribo mucho. Enseguida me descargo y vuelvo a mi tranquilidad insulsa e inepta. Entonces, si hay suerte, ella me llama de nuevo. ¿Quién escribe cuando escribo, cuando pienso lo que voy a escribir? A veces soy yo, es decir, mis dolores, mis ausencias, a veces me ocurre lo que pienso; a veces ella me invita o me permite participar.


7 - ¿Qué autores no releerías?
                                        
 Los que me parecieron malos, fáciles, pesados, innecesarios.


8 - ¿De los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?
                                         
Conozco poquitos poetas y de estos conozco muy poquito de sus vidas. Es decir, conozco lo suficiente para callarme la boca. Pero pienso en Vallejos, en Dalton, en Lorca, en Hikmet, en Juanele, en Alejandra.


9 - ¿Qué, quién, quiénes escriben en vos?
                                         
A menudo pienso que es el niño quien escribe. A veces otros escriben por mí. A menudo no sé quién ni para qué escribe por mí, pero, por las dudas, le obedezco. Así que, para mí, la poesía tiene bastante de viejo camino y de encrucijada. Pero, mal o bien, me reservo la última palabra, la corrección, el título y el archivo.


10 - ¿Vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?
                                       
 ¡Inevitablemente vuelven! A veces me toman la casa, la sala, la cama. Como buen tonto, trato de que se sientan cómodos, les busco acomodo. ¿El último poemario debiera sustituir a los anteriores?


11 - ¿En tu vida la poesía, como propósito, destino o circunstancia?
                                      
 Como propósito y como búsqueda, como logro y como barrera.


12 - ¿Qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?
                                       
A Eugenio Montale. A Raymond Carver. A Alejandra.


13 - ¿Qué pensás del romanticismo alemán?
                                        
 Me gusta. Es un hálito que siempre sopla.


14 - ¿El silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca ?
                                       
 Sí el silencio, para oír lo otro. Sí la soledad, para oírme, para recordar. No la transparencia vacía, invisible, sí la oscuridad densa, y el error cargado, y el laberinto. Sí el orden, sobre todo adentro, la nave donde navegar, el estrado donde juzgar, el mapa. Adentro, sí, la reserva, la discreción, la preparación, los procesos íntimos, las luchas consigo, la casa, el sótano, el altillo, la buhardilla. A veces sí, sólo a veces, como con las amantes. Nunca, sí, los límites, los debidos límites, la frontera, el no ser para ser.


15 - ¿Qué fue lo imposible?
                                      
  Estudiar, prepararme, superar etapas primarias, encontrar maestros, ganarle tiempo al tiempo mejor.


16 - ¿La poesía es un arma cargada de futuro, pasado, eternidad?
                                        
 Si fuera un arma estaría cargada, y el futuro le esperaría. Pero no sé si es un arma; tal vez sea un escudo contra las armas; tal vez sea una carga sin cañón; tal vez seamos el hombre bala que se jubiló. Vemos poco hacia adelante; si nos ponemos anteojos nos vemos la punta de la nariz; si miramos hacia atrás vemos lejos; en todo caso tratamos de profetizar. Sin duda la poesía está cargada de pasado, hasta recargada de pasado; puede volverse un arma suicida. Supongo que la poesía se escribe para la eternidad, sea esta lo que sea o lo que resulte ser. Dicen que en la poesía no transcurre el tiempo. Supongamos que la eternidad de la poesía se relaciona mejor con las edades de sus lectores que con las cortes de alzada.


17 - ¿La poesía es literatura?
                                      
  Buena pregunta. Me tienta decir que no, que no lo es. Que es otra cosa, oscura, profunda, mediumnice, más propia de nadie, una desvelación. Que la poesía debe ser, es voz, manotazo, no texto.


18 - ¿Qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?
                                         
 Estimo que ocupa un lugar honroso, detectable desde varios puntos (Martín Fierro, por ejemplo). En la lengua que usamos ocupa un lugar singularísimo, más valioso por esto que por significación académica (Tuñón, Girondo, Gelman, por ejemplo). Todo lo argentino resulta muy accidental, más dado a las esquinas que a las puertas.    


19 - ¿Cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?
                                        
 ¿Te referís a las antologías, las ferias y todo eso que puede llamarse reconocimiento ínter pares? Conozco muy poco para meterme en eso. Pero supongo que toda lista es incompleta e injusta. ¿Para qué hacer otra con igual característica? Pienso en algunos amigos, pero eso sólo es síntoma de mi rango. Ahora, entre nosotros, en ese lugar ¿qué se dice de Urondo?


20 - ¿Alguien te llevó, o fuiste solo a esa palabra oscura?
                                       
 A los 8 o 9 años, de pronto, enamorado, empecé a escribir versos libres. ¿Los había leído? Supongo que sí; aun en medio del campo, en los libros escolares hay alguna poesía. ¿Supe que la rima no importaba o fui incapaz de producirla? Luego vino la lectura, Alfonsina, Borges, Whitman. No me alcanzaba con ser lector. Los envidié menos sanamente y traté de emularlos. Pero tal vez fue la angustia y el buscarle nombres, lo que me llevó a tratar de escribir poesía.

21 - Fuera de la poesía ¿que campo del arte te interesa?
                                       
Me interesan casi todos. Siempre que escribo pienso en lograr una escultura a partir de una confesión, de una deducción, de una intuición. Deben intervenir la fotografía, la plástica, la sicología, la piedad, el humor, el teatro, el cine, la música.


22 - ¿La poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia? ¿Hay espíritu, hay historia?
                                         
No dudo de que sea una tarea, toda una tarea. Oscura, por tanto le cabe, tal vez ladeado, el nombre de espiritual. Claro que se ha vuelto histórica, aunque al menos sea para rechazar esa condición o para impulsarse de ella. Más sencillo que lo demandado resulta afirmar que hay espíritus y que hay historias. Diversas historias y diversos espíritus en construcción. Que las cosas suceden mejor en la base de la pirámide y el subir lo dejamos para los que se ponen plumas en la cabeza.


23 - ¿Cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?
                                         
Ver. Encontrar momentos fuera de la ceguera. Sin visión no hay poesía.


24 - ¿Quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?
                                       
 De tomarme el tiempo necesario, surgirían otras preguntas, otras respuestas. Pero es como si pudiéramos tomarnos de la mano y salir a caminar sin rumbo y sin apuro. ¿Podemos?




Publicó :

 - Indignación de Noviembre (edición artesanal, agotada), Mayo de 1989 o El Humo, Musa Interventora, El Momento de Ahogarse (edición artesanal).

martes, 19 de junio de 2012

ANTONIO LÓPEZ MEDINILLA (ESTEPONA, MÁLAGA, 1965)




¿Qué objetos te acompañaron toda la vida?

Mi cuerpo, mi carne, esa entrañable costumbre de mirar cómo late algo propio que se percibe como ajeno, extranjería no obstante familiar, como familiar y casi obligatoria la piedad que se siente por “ello”, desde “ello”. Allí estuve siempre.
2. ¿Sentís presencias, voces, músicas de trasmundo?

Me esfuerzo, me esfuerzo mucho.

3. ¿Qué pensás de las rosas, los anillos, el mar, los tatuajes?

Que son piezas, muy hábilmente elegidas, que promueven la analogía lírica, es decir: unir la disolución que conlleva nombrar rosa-anillo-mar-tatuaje en cubículos cerrados.
4. ¿Cuál es tu superstición?

Como buen mediterráneo, siento que nada digno puede surgir lejos del mar.

5. ¿En qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

Soy panteísta de alguna manera: todo (completud) demanda ser en todo, todo ansía lo otro. Esta respiración es movimiento y deseo perpetuo hacia lo otro. Con los pies un poco más en la tierra y las letras: el “sentimiento-paisaje” de los expresionistas alemanes. La identificación entre sentimiento y paisaje. La fusión de la vivencia lírica y el paisaje. El paisaje y el lenguaje, sin distancia entre objeto y sujeto. Ahí reside uno de los instrumentos más maravillosos de lo literario. La naturaleza no existe en el papel. Es otra naturaleza aquella que pronuncia nuestros nombres en los silencios.
6. ¿Escribís mientas escribís, antes y después?

“Soy” en la palabra y existo sin la palabra. La escritura es lo poco salvable que hay en mí. De otro lado, pertenezco a la raza de los obsesos de la reescritura. No he leído nada mío donde no haya ajusticiado que no “era eso”, no, no era eso.
7. ¿Qué autores no releerías?

No tanto a autores, sino a libros o géneros de esos autores. Por ejemplo, no leería nunca más las poesías de Borges o Cortázar pero sí leería eternamente a Cortázar y a Borges.
8. ¿De los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?

Terrible este tema: en el peor de los casos, poesía como reflejo de la existencia, y en el colmo de los colmos, poesía como periodismo de los sentimientos-vivencias de la existencia. Ello resulta en las antípodas de mi visión de lo lírico. Hay tantos,. Y luego sucede lo que sucede (me permito sonreír): confundir un libro con una persona. Conocés al tipo escritor y apetece rompernos la cabeza contra la pared mientras incendias los libros. ¿Cómo pudo ser? –te preguntas derrotado, en el asombro y el tedio.

9. ¿Qué, quién, quiénes escriben en vos?

Intento ser permeable a todo mi “no-yo” en mis trabajos. En fin, toda mi literatura es digna de ser ultrajada venturosamente por lo ajeno, lo otro. No le veo otro sentido.
10. ¿Vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

La ausencia, el ser-no-siendo, la fascinación y el horror a la materia, la soledad en el proceso comunicacional. Los objetos que encarnan en el símbolo esos sentimientos: el mar, las piedras, la llama, las alas, lo verbo, lo sin.

11. En tu vida, ¿la poesía como propósito, destino o circunstancia?

La poesía como propósito (escritura de la escritura), destino (ser la palabra) y circunstancia (jamás esperé esto).

12. ¿Qué quisieras leer mañana, qué quisieras releer para siempre?

Los otros días, un amigo mío, poeta español, Valentín (va un saludo) publicitó la reciente edición de una antología sobre el ultraísmo español: me encantaría leerlo mañana mismo. Me gustaría leer siempre, lógicamente pues es un libro infinito y cíclico, el “Bronwyn” de Juan Eduardo Cirlot. O mejor: el libro infinito y cíclico que es Juan Eduardo Cirlot.

13. ¿Qué pensás del romanticismo alemán?
 
Que era inevitable en el movimiento dialéctico de la literatura. Y que la literatura contemporánea, en concreto la lírica contemporánea, comenzó en la subjetividad romántica –no hablo ya de lo alemán.
14. ¿El silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces nunca?

Por orden de mayor a menor: nunca, el silencio, lo “a veces”, la transparencia, el orden, la soledad, lo adentro, lo afuera.
15. ¿Qué fue lo imposible?

Yo, y su necesidad cuestionable.

16. ¿La poesía es un arma cargada de futuro, pasado, eternidad?

Parafraseando: su reino no es de este mundo, no porque lo obvie -al contrario. No es de este mundo porque va más allá de este mundo. La poesía no sirve para nada en este mundo (no sirve para nada ergo sirve para todo: las falsedades racionales, ya se sabe).

17. ¿La poesía es literatura?

Poesía es literatura. Pero la poesía no es narración ni gramática narrativa, a ver si nos entra eso alguna vez en la cabeza. La lucha por un lenguaje exclusivamente lírico es la finalidad de este movimiento dialéctico de la literatura lírica. Volveremos al lugar del nacimiento –o le prendo fuego a todo.

18. ¿Qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?

Difícil decir para un español, un europeo, sin los conocimientos pertinentes de lo argentino, hablar de su poética de manera precisa en un marco latinoamericano o europeo. De todas formas, resulta más que paradójico el tono “europeo” de la literatura argentina, difícilmente ubicable en otros países latinoamericanos. Quizá esta es su mayor influencia: una proyección de los vicios, visiones y fortunas del antiguo mundo en el nuevo mundo.
19. ¿Cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

Fijman merece la resurrección. Pizarnik, un perpetuo reencuentro. Porchia, una estatua en cada cuadra cuando comencemos a leerlo.
20. ¿Alguien te llevó o fuiste solo a esa palabra oscura?

A veces sueño que Medinilla me ayudó a ser esto.
21. ¿Fuera de la poesía qué campo del arte te interesa?

Cine, artes plásticas, fútbol, ajedrez, cine X.

22. ¿La poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia? ¿Hay poesía? ¿Hay historia?

Algo debe ser entendido y subrayado: toda voz es “voz de su tiempo”. Entendido esto, surge la poesía, la historia y la flora tropical en la imposible calidez de la Antártida.
23. ¿Cuál es la mayor dificultad en la relación poesía-existencia?

Recordar que yo no soy esto sobre la hoja en blanco.

24. ¿Quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?

¿Por qué la espada de bronce no mata
si lo logra la lánguida mata de hierbas
donde te ocultas?

¿Cómo ha de ser la luz primera, noche?


¿No ves su danza, sol?
¿Eres justo,
Antonio Block,
ante
la gran dama,
la Peste Negra
?

¿En verdad me deseas,

compañero ángel,
para lo que aún no eres?

-¿Me permite ver

cómo copula,
laminada en blanco y negro?

¿Hay nubes?


¿Me recuerdan virgen?


¿Me dan agua?

¿La rosa, la Gaviota
olerán como él,
una cloaca
en blanco y negro?

¿Dónde serán de-

capitadas,
mi capitán?

-¿Cuántos sois, compañeros?

-¿Qué carne es ésta, Sweet Thames?

¿Otra vez la misma pregunta,

la misma flor que dice no?
¿Innombrable?

¿El mapa puede darme algo?
¿Puede darme fuego?

¿Virgo de óxido,

doncella muerta
que me besas,
conocés el futuro?

¿Te duele mucho, compañero ángel?


¿Estrella, qué

te había dicho yo?

¿Usted es el amo?

¿En verdad crees eso?
Por qué habla solo?




Poeta, editor (en Ediciones de LA IGUANA, junto a la poeta y editora Gabriela Bruch), diseñador gráfico e inesperado emigrante. Actualmente reside en la Argentina, Temperley, Buenos Aires. Entre sus obras publicadas: Medievo (Adamaramada, 2005), el SUR-sub, I-II (Ediciones de LA IGUANA, 2011), el SUR-sub, III + el libro de las preguntas, 2011).
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domingo, 6 de mayo de 2012

HÉCTOR URRUSPURU (1956,SAN MARTÍN,PROVINCIA DE BUENOS AIRES)

1. ¿Qué objetos te acompañaron toda tu vida?

Libros, cuchillos, mates, y si bien no es un objeto, el recuerdo de mis mayores (mirando para arriba en años, ya no tengo a nadie...). Ah! y un juguete de la infancia, un “marcianito” o una suerte de “guerrero del espacio” que quedó atrapado cuando chico en una refacción de la casa, debajo de un piso... 40 años después, en una nueva refacción, uno de los obreros que trabajaba en ello me dice: “mire lo que encontramos...”. Lo increíble es que yo nunca lo había olvidado. El tiempo no es nada. No es nada. O bien es circular.

2. ¿Sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?

No (desde el lado que supongo me lo estás preguntando). La verdad que no. Me gustaría. Sólo viven en mi imaginación y en mis sueños (bueno, tal vez de alguna forma entonces sí, están...).

3. ¿Qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?

La rosa (tema universal en poesía, desde Huidobro a Sandro de América, je...) no me dice nada. La rosa no me inspira. Me gusta más el tulipán (¡No el forro, bestia!) y sobre todo, si es negro. Un tulipán negro es una maravilla de flor, creada por el hombre, no existía en estado natural hasta que en Holanda, creo, lo lograron.
Los anillos me encantan por el arte que pueda denotar su estructura o la historia que ocultan y sobre todo, si tienen un diamante incrustado. Me encanta el diamante, aunque no tengo ninguno, alguna vez espero, tener... alguno (che... de verdad, “denserio” ¿eh? Me gustan más allá de su valor monetario). Pero con el tiempo los anillos, también tema universal en literatura desde: “El anillo de los nibelungos” por ejemplo, hasta el “Linterna Verde” del cómic, con el uso decía, los anillos sufren una transformación interesante, y crecen en importancia más allá del arte que conllevan. Con el uso, los objetos parecieran tener “Alma”. Bah... eso pienso.
El mar... (a su lado, se desarrollaron, las grandes filosofías del mundo como la griega) el mar... sólo me gusta si no hay gente al lado. Odio el mar con gente al lado de él... Es tan hermoso que la sola presencia de un bañista lo arruina todo para mí. Por lo tanto y por culpa de los veraneantes histéricos, famélicos, hirsutos y etc. etc., me gusta el mar en invierno. Y ahí sí es “poesía pura” el loco, y bien se merece un poema.
¿Tatuajes? No, no tengo, no necesito una libélula tatuada, ni alas en los pies, para poder volar... (A quien le quepa el sayo que se lo ponga al saco y se saque el pongo... ¡Juá!).  
 
4. ¿Cuál es tu superstición? 

No tengo... ¡Ah! Sí... a veces: “tocar madera”. No me pregunten por qué, por herencia genética tal vez, información que me llega desde mis mayores. Que sé yo... aparte, la madera es noble, eterna, más duradera que el hierro en algunos casos, hermosa, siempre está bueno el tocarla. A lo mejor, mucho más cuando se está ante la posibilidad de alguna porquería en ciernes...

5. ¿En qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

En todo. En el cuerpo en el aire y en el paisaje. Se es uno con el todo en el proceso misterioso de hacer poesía. Al menos yo, lo siento así.

6. ¿Escribís mientras escribís o antes o después?

Se escribe durante, antes, y después. Se escribe con lo que va surgiendo, con aquello que disparó el escrito o se recuerda, y proyectándose ¿por qué no? también en lo que devendrá del mismo, de su lectura posterior. Se transita así en la escritura (a veces) todo el tiempo junto de una vez. Es una belleza el escribir ¿no? Es un estado único. Atemporal. Atemporal...

7. ¿Qué autores no releerías?

A muchos. Pero no me arrepiento de lo leído. Lo leído, leído está. (No así lo escrito, siempre cuadra la bendita corrección, siempre... je).

8. ¿De los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?

Georg Trakl, aunque era víctima de esa unión, de su condición de catarsis pura del dolor, era... J.L.Borges también... E.Sábato, y muchísimos... y devolviendo gentilezas y porque sé que es así, mi amigo E. Charpentier.

9. ¿Qué, quién, quiénes, escribe en vos?

Yo, escribo a las cosas. O lo intento al menos, con mayor o menor fortuna. Pero yo soy la pluma, el tintero, y la hoja en blanco que está ahí para dejar de serlo.

10. ¿Vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

Me encantan las recurrencias, las obsesiones, y sobre todo cuando no vuelven iguales, cuando vuelven con bríos renovados, nuevas palabras, nuevas frases, nuevos versos para decir en el papel. “La canción es siempre la misma” rezaba el título de un viejo tema del rock. Es así.

11. En tu vida, ¿la poesía como propósito, destino o circunstancia?

La poesía es mi vida. Así lo decidí hace centurias ya... La poesía como “Todo”.

12. ¿Qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?

Bueno, algo siempre, de los autores citados más arriba, por ejemplo. Siempre es saludable el volver a ellos. Y a muchos otros por supuesto. La lista es enorme.

13. ¿Qué pensás del romanticismo alemán?

Prefiero el Expresionismo Alemán. Me es más afín.
Y ¿pensar sobre el Romanticismo Alemán? dentro de mis limitaciones es sólo el limitarme a admirarlo como a los otros movimientos literarios de la historia. Aprender de ellos, sacar recursos de ellos, que me sirvan para el hoy de mi escritura.

14. ¿El silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca?

Todo ello es material “de” y “para”: “La poesía”. Tanto dentro como fuera a veces y también nunca, cuando uno se toma un respiro de ella, casi siempre por un pesar o por la baja autoestima que siempre acecha, y pareciera, entonces, que “la dama oscura” nos abandona... (¡Ay! La sensación de “vacío” entonces...). Pero todo es material poético al fin y al cabo, y no, no molesta.

15. ¿Qué fue lo imposible?

No haber sido mejor, escribiendo. Pero todavía no claudico, estoy en eso... je.

16. ¿La poesía es un arma cargada de futuro, pasado, eternidad?

Es tanto un arma como una flor. ¡Que cursi! ¡Ja! mi respuesta... e’cir, según la circunstancia cualquiera de sus máscaras puede servir. Según el terreno según la táctica, decían los Samurais.

17. ¿La poesía es literatura?

¿Lo es el cuento y la novela? ¿Existe un arte menor? ¿O existen intelectuales equívocos que “mensuran” el ingenio del hombre vuelto belleza, la palabra vuelta belleza, que es el arte?

18. ¿Qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?

La que el lector (¿lector = canon? ¿Uno de los tantos gestores? que tema éste ¿eh?) disponga que ocupe. No es asunto de la poesía el preocuparse mucho en ello... Para mí, está muy bien así. (Incluso, sin el Sr. /Sra. “lector” que la merodee ¡Ja!).

19. ¿Cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

Todos. Todos mis colegas en la palabra que se labra, que se cuida, tendrían que estar.

20. ¿Alguien te llevó o fuiste solo a esa palabra oscura?

Nos fuimos el uno a la otra, y nos fundimos entre sí. Y fue amor y dolor... y todavía dura.

21. ¿Fuera de la poesía que campo del arte te interesa?

La música y la pintura.

22. ¿La poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia ¿hay espíritu, hay historia?

No existe historia sin espíritu, tampoco pasión sin él, y la pasión sobrevuela toda la historia humana... y la hizo, y tampoco sin un poeta que la escriba, a veces.

23. ¿Cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?

El dolor. Cuando duele. Duele como el demonio.

24. ¿Quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?

No. Por mi está bien. Me voy a preparar unos mates. Muchas gracias Schmidt. Gracias... nos vemos, espero, cuando vengas a Buenos Aires.