jueves, 25 de julio de 2013

ALICIA GALLEGOS (MORÓN,PROVINCIA DE BUENOS AIRES,1959)





1.     qué objetos te acompañaron toda tu vida?

Un cuadrito con una imagen de la Virgen de Pompeya, me lo regaló mi abuela materna, cuando yo era muy chiquita y estaba siempre enferma. Nunca me propuse conservarlo, me acompaña "casualmente".

2.     sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?

Tengo la sensación de conocer a determinadas personas de vidas pasadas. Algunos se convirtieron en amigos y otros en grandes afinidades.

3.     qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?

Creo que la rosa es la flor del Principito.
Tengo una atracción especial por los anillos, la gente que usa anillos. Colecciono anillos.
El mar es la imagen de mi padre , a los cuarenta años, en toda su plenitud , saliendo del agua en Mar del Plata.
Tatuajes = Leonor Silvestri. Pero me interesa ver los tatuajes que hay en el alma de la gente.

4.     cuál es tu superstición?

Creo que ninguna.

5.     en qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

En las manos, leyendo debajo de un eucaliptus , a media mañana.

6.     escribís mientras escribís o antes o después?

Escribo antes y corrijo después, primero dibujo el texto mentalmente.

7.     qué autores no releerías?

Reelería a todos , inclusive los que me parecieron malos o no me gustaron. Las relecturas son sorprendentes, uno lee lo que lee según quien es y el momento que está atravesando.

8.     de los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?

Si hablamos de coherencia : Miguel Angel Lens, Carlos Battilana, Jorge Smerling, Jorge Leónidas Escudero, Leonor Silvestri,
Wenceslao Maldonado, Rubén Chihade.
Si decimos "unir la vida a las palabras" : María del Carmen Colombo, Irene Gruss.

9.     qué, quién, quiénes escribe en vos?

El Deseo.

10.     vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

Me repito todo el tiempo.

11.     en tu vida, la poesía como propósito, destino o circunstancia?

En mi vida todo lo que tiene que ver con la poesía ( y me refiero a gente que conocí, cosas que hice, amigos que encontré) es Destino.

12.     qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?

La carta de amor que todavía no recibí. Leerla mañana y releerla para siempre con una sonrisa, sin lágrimas.

13.     qué pensás del romanticismo alemán?

Qué tengo que hacer un curso.

14.     el silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca ?

Todo eso Adentro, inclusive el afuera.

15.      qué fue lo imposible?

El buen Amor.

16.     la poesía es una arma cargada de futuro, pasado, eternidad?

De todo eso.

17.     la poesía es literatura?

Me da lo mismo.


18.     qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?

Dejando de lado a Brasil. Primer lugar, en cantidad y calidad de poetas. Tenemos los mejores poetas y tenemos excelentes traductores .

19.     cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

Luis Thonis, Leonor Silvestri, Claudia Schvartz. Deberían estar más.

20.     alguien te llevó o fuiste sola a esa palabra oscura?

Vengo de la palabra oscura.

21.     fuera de la poesía que campo del arte te interesa?

Todo , que es lo mismo que decir nada.

22.     la poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia ¿hay espíritu, hay historia?

Hay espíritu, hay historia. Es indispensable que haya vida.

23.     cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?

La consciencia.

24.     quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?
 ¿sos poeta ?

No , no soy poeta. Me divierte jugar a que soy poeta, como los chicos chiquitos juegan a ser el papá o la mamá.


viernes, 19 de julio de 2013

OSVALDO BOSSI (BUENOS AIRES, 1963)





1. qué objetos te acompañaron toda tu vida?
 

Creo que ninguno. Todo se fue perdiendo, se fue alejando. Aunque ese todo fuera muy poco, casi nada. Pero, por suerte, los guardo en mi recuerdo, y en mi imaginación.
 

2. sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?
 

No, y si las escucho, las confundo con las voces y las presencias de este mundo.
 

3. qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?
 

La rosa, demasiado perfecta, no me seduce. Los anillos: nunca tuve, y quién sabe, a lo mejor hay un anhelo secreto ahí… Y los tatuajes: uno solo, el de mi padre, en el brazo izquierdo. Si mal no recuerdo, un ancla… Toda una profecía.
 

4. cuál es tu superstición?
 

No creo en las supersticiones, pero sí en los signos, que me dicen algo o que me advierten. Me gusta (y me asusta) leerlos.
 

5. en qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?
 

En los ojos (curiosamente, soy corto de vista) y en el corazón, que es ciego, pero todo lo ve.
 

6. escribís mientras escribís o antes o después?
 

Escribo todo el tiempo. Antes y después. No dejo de transfigurar las cosas a mi alrededor.
 

7. qué autores no releerías?
 

Si los leí, fue para conocerlos, y luego los olvidé. La memoria es selectiva. Ahora, ni siquiera me acuerdo para negarlos…
 

8. de los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?
 

Olga Orozco, Juan Gelman, Arnaldo Calveyra, Marosa Di Giorgio, Amelia Biagioni, Diana Bellessi… En fin. Soy un afortunado. Cada uno de ellos, con su sola presencia, me dejó ver la sabiduría de las palabras…
 

9. qué, quién, quiénes escriben en vos?
 

Un niño. Un niño solitario, siempre.


10. vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?
 

No vuelven. Soy yo el que vuelve. Para buscar y perder algo, Todo el tiempo, en cada una de las cosas que escribo. Incluso, mientras contesto estas preguntas.


11. en tu vida, la poesía como propósito, destino o circunstancia?
 

Las tres cosas. Y todavía más: como milagro. Sin ella, no sé qué hubiera sido de mí…


12. qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?
 

El libro de arena… Quiero decir, el mismo libro infinito que leo todos los días.


13. qué pensás del romanticismo alemán?
 

Que estaban locos. Pero esa locura me gusta.


14. el silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca?
 

No me gusta el orden, aunque soy ordenado. Y entre el adentro y el afuera, me temo, no encuentro mucha diferencia. Todo me alude, de una manera o de otra. El silencio, jamás. Escribo para vencer el silencio. El enorme silencio que me rodea, desde que soy un niño.


15. qué fue lo imposible?
 

Hasta ahora, lo más sencillo: irme de mi casa… Pero no pierdo las esperanzas.


16. la poesía es una arma cargada de futuro, pasado, eternidad?
 

No me gustan las armas, ni las metáforas militares. Paso.


17. la poesía es literatura?


En el fondo, creo que no. Pero no me gusta quedarme en ese fondo. Y como la literatura se acerca más al trabajo, prefiero pensarla en esos términos.


18. qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?
 

Creo que se diferencia, bastante, de la escritura latinoamericana. Para bien y para mal.
Pero me agrada, me reconozco, en esa diferencia.



19. cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?


Como Pessoa, creo que si valen, en algún momento conocerán la luz. Las cosas se acomodan, las aguas se aclaran, con el tiempo.


20. alguien te llevó o fuiste solo a esa palabra oscura?


¿La verdad? Creo que me llevaron, y creo que fui.


21. fuera de la poesía que campo del arte te interesa?
 

La música, y el cine.


22. la poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia ¿hay espíritu, hay historia?
 

Es una tarea del espíritu. Un arte del ser. Y a través de este arte, la historia aparece.


23. cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?
 

Esa dupla es perfecta. Lo difícil (para mí, al menos) es vivir estas cosas por separado.


24. quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?


Sí, pero son más íntimas.
Y perdón por demorarme tanto en responder este Cuestionario, Alejandro. Al principio, me parecieron preguntas muy difíciles, y hoy las releí y las respondí como si las palabras hubieran estado siempre ahí. Un placer, en serio. Muchas gracias.



martes, 15 de enero de 2013

SILVIA CAMEROTTO (LOMAS DE ZAMORA, 1959)






1.     qué objetos te acompañaron toda tu vida?

Mis cuadernos con recortes, cajas que colecciono desde los once años, el Tutú Marambá, mi libro de lectura Calesita, y todas las cartas que recibí alguna vez.


2.     sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?

Sí, siempre escucho voces. Hablan. Les respondo.


3.     qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?

Vaya variedad! Las rosas se secan. Los tatuajes no me interesan.

El mar y los anillos me gustan. Sobre todo el mar.


4.     cuál es tu superstición?


Uf! Casi todo es una superstición o termina siéndolo, pero siempre son íntimas. No las digo en voz alta.


5.     en qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

En lo que conozco.

En lo que no puedo tocar.

En la boca del estómago. En la frente.


6.     escribís mientras escribís o antes o después?

Escribo cuando escribo, pero por lo general antes algo suena por ahí. Otras palabras. Lo sé porque son distintas a estas con las que ahora respondo.


7.     qué autores no releerías?

He perdido la paciencia para la prosa. Sé mejor que releería antes que aquello que no.


8.     de los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?

Ignoro si se trata de una cuestión de unión entre vida y palabras, pero sí diría que hay cierto parecido entre sus palabras y sus vidas. O imagino que es así. He conocido pocos poetas.

9.     qué, quién, quiénes escriben en vos?

Siempre el personaje, que unifico, porque por lo general son varios que hago parecer uno.


10.        vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

Vuelven, pero no porque vuelvan sino porque siempre están. A veces les echo flit, y no hay caso.


11.        en tu vida, la poesía como propósito, destino o circunstancia?

Aspiro a escribir aunque sea un buen poema. Para eso trabajo.

No sé si es destino. Es afinidad. Tampoco diría que es circunstancia. Propósito, quizás. El propósito está más cerca del trabajo, de la perseverancia.


12. qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?

La Biblia. A Shakespeare. A Storni. A Pound. A Girri... Tantos otros más. No me alcanzará el tiempo, porque también quiero leer lo que se está escribiendo. Es suficiente como para saber que el día debería tener 48 horas mínimo y yo, la mitad de las responsabilidades que tengo. El tiempo ocioso es indispensable. Tengo muy poco.

13.        qué pensás del romanticismo alemán?

Fue un movimiento necesario para que la poesía hoy sea lo que es, para que el teatro sea lo que es hoy.  


14.        el silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca?

El silencio y la soledad son principio necesario. El orden? Y un poco como se puede, a veces. Adentro? Nunca.


15.        qué fue lo imposible?

Volver a confiar.



16.        la poesía es una arma cargada de futuro, pasado, eternidad?


Un arma como metáfora.  La poesía es violencia. Es historia y también contemporaneidad antes de ser historia. Es política.


17.        la poesía es literatura?

No. Es una perfección, un excedente.


18.        qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?

Ocupa un lugar importante por la variedad de su carácter, por la profundidad de su carácter. No es una poesía que quede en la superficie.



19.        cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

En cuestiones de difusión, más de uno. Existe esa cuestión ombliguista centralizadora de Buenos Aires. La gente del interior no está difundida como debiera y uno se lleva la sorpresa cuando los conoce y los escucha y los lee, porque en ellos existe esa profundidad de carácter de la que hablé antes. Me pasó con Ressia, por ejemplo. Me la estuve perdiendo hasta que la escuché en Río Cuarto. Es lamentable, pero ocurre. Y sobre antologías, es lo mismo. El antologador ser rige por sus gustos, amigos, conocidos o lo que fuere. Si no, miremos los antologados en la de Monteleone. Hay nombres que ni figuran y figuran otros en su lugar, quizás menores, menos logrados, pero allí están. En una antología la afinidad es respetable, lo que no es respetable es la ignorancia. Digo, como lo de Ressia. No conocer de esa gente.


20.  alguien te llevó o fuiste solo a esa palabra oscura?

Fui sola.


21.  fuera de la poesía que campo del arte te interesa?

La pintura, la música, la danza, por sobre el resto, aunque todo me interesa. Hubiera querido ser bailarina clásica o contrabajista. Solo toco la guitarra y soy bastante perra.




22.    la poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia ¿hay espíritu, hay historia?

En la lengua hay historia. En la historia hay espíritu. La poesía es historia.


23.   cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?

La escisión provocada por la realidad. El tiempo o la falta de tiempo. Tener que comer.


24.   quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?         


Trato de responder todo el tiempo, pero no puedo.

En qué pensás antes de dormir?

Y gracias, Alejandro. Muchas.

domingo, 16 de diciembre de 2012

DANIEL BATTILANA (BUENOS AIRES, 1962)



1.     qué objetos te acompañaron toda tu vida?

Las herramientas de mis abuelos; un par de toneladas de maderas antiguas; una mosca de bronce; una tortuga de caoba; la guitarra; los perros, que son nuestros insectos mayores; mis órganos anclados en el cuerpo.



2.     sentís presencias, voces, músicas del trasmundo?

Claro, en un ensayo revelo el nombre de un perro que no deja de dictarme y dictarme, luchamos... le ignoro los versos o conceptos que me grita; sí, grita con gritos gramaticales y alfabetizados, es el Hemismocario alfabetizado. Cuando no escribo lo que me dicta, me grita un verso mejor, insoportablemente mejor, vulnera mi resistencia, desplaza mi umbral de ignorancia y me vence, me hace escribir. Es notable, en sumerio perro se dice IPA y en acadio NUG, conocemos estas raíces pero ignoramos absolutamente el origen de la palabra española PERRO, en una tablilla se lee: “Utu batió su perro gigante que olfatea dioses y consternó las semejanzas, las carencias y los perros menores guiaban a los niños de tierra”.  ¡Qué testimonio, la voz! Supera a la fotografía, la voz es presencia, se la puede invocar, hasta nos reconforta una inferencia, un sonido deducible y falso; las armonías, fantasmas del cerebro.




3.     qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?

La rosa inexpugnable de los días... Tal una cucaña vegetal consciente de su dote abandonada en las alturas; la rosa, que toma su perfume de la tierra... Los anillos, ¿qué son?, ¿ónfalos portátiles?, ¿un cilindro de lujos metafísicos? Ah, Confucio dice en las Analectas que, para reconocer a los inteligentes y a los talentosos, se les debe preguntar por el mar y por la montaña: el mar gusta a los primeros y la montaña a los segundos; se establece así el sendero que va del mar a la montaña no hay camino inverso. Me gusta Sierra de la Ventana.

Yo conservo el atávico impulso de coronar mi nariz con un hueso o con un aro gigante. No hay estupidez prehistórica que supere la nuestra, hay una distancia casi insalvable entre dibujarse un deseo pago y ganarse por mérito propio el tótem, el potlash, temerle al valor mágico de no ser.

¿Será el poema ese tatuaje frustrado, tatuaje polisémico?


4.     cuál es tu superstición?

La poesía. Ese gran instrumento mesolítico burgués, burgués es todo lo que lleva perro y fuego, todo lo introducido a la cueva (alma) para terminar en la comodidad de los instrumentos sin incomodidad; el lenguaje también me parece un avatar inducido, no nos pertenece sino cuando lo adoramos lujoso y aburguesado de ofuscadas o sutiles banalidades...  y todas las supersticiones que  materializan las ideologías. La comunicación, superstición moderna. La misericordia, la esperanza, quizá hasta la ontología misma sea una dote de superstición para resistir. Sin embargo, ninguna supera a la superstición de la poesía, cuya esperanza te hace arrojar un kilo de sal al mar. La superstición que nunca pude tener es la de la lectura. Sí, la palabra y el dinero, tecnologías para distribuir superstición.




5.     en qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

¿Te pusiste en el cuerpo la poesía? En los ojos que los párpados inundan de profundo, en los oídos que analizan la meticulosidad del Ser, en el “estro locuaz”.



6.     escribís mientras escribís o antes o después?

Escribo mientras me grita el Hemismocario, es una condena, no me divierte para nada, me trivierte, me harta, no he podido negociar ni siquiera la interrupción de de eso que llaman lectura que no es sino mirar sombras, “hace muchos años que no escribo, sobrevive la apariencia de tal cosa, sólo esgrafío lo que me ve” .  Tocando la guitarra ese perro sumerio se descalza humano y piadoso, en su lamido... no es el mismo perro amarillo del cazador de cabezas, bueno, lo del poeta-cazador de cabezas es para reñir con holgura.



7.     qué autores no releerías?

Los que escriben con palabras. Completo, todo el canon completo, toda la literatura consagrada que alinea criterios y consuela a los lectores. A los escritores que se dan a entender tal literatura de divulgación estética, y más, otras cristalizaciones más. Y por supuesto, no leería lo que se entiende, el goce está en lo arduo. No leo a los que arbitrariamente nos cierran los ojos, a los que por incapacidad inventan pecados lexicográficos, a los que inventan pecados de omisión simbólica y se afanan para que los utilicen los demás. A los mansos;  los que fosilizan la flor del panadero, a los que no se ensucian, a los cultivadores compulsivos de premios y concursos, a la estulticia de ponerle derechos de autor a un poema. No me releería, mis lenguas caen en desuso.



8.     de los poetas que conociste cuál, cuales te parecieron que unían su vida a sus palabras?

¿Vida adherida a las palabras? Lo que he presenciado es algo diferente, son personas habitando la noción poética, un numen tobogán, una inercia conceptual. Sí, habitantes involuntarios de la noción de la cual las palabras son accesorias, sucedáneas. He presenciado personas intermitentes, dispensado sentido en algo que por sí mismo no lo tiene, la palabra. Prefiero ser un mezquino selectivo, tiendo a ser recíproco, menciono a los que perecieron: Ezra Pound, Bajarlía, Concepción Bertone, Néstor Sofía, Ravaisson, Leibnitz, Carlos De Rokha, Calderón.


9.     qué, quién, quiénes escriben en vos?



La intolerancia; un perro dictador... lo que me sobrevivirá; el miedo, escribimos el miedo. El ello en la poesía. Testigo del hábito.



10.        vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

Me repito porque me pathos del ethos sin logos. Este ejercicio de la repetición es mi síntoma de permanencia, de sujeción a un símbolo retráctil que no reconoce límite, los temas de un ideario anacrónico e insensato, a un clima que asocio más a esa noción que logra impregnarnos de nociones, de hábito, del hábito universal y metafísico que advierte Ravaisson. El pavor a la repetición es una herencia parecida a la anulación del yo de la emoción, otro de los complejos poéticos.



11.        en tu vida, la poesía como propósito, destino o circunstancia?

Destino de inutilidad. Destino de condenado a la serendipia.
Como propósito y circunstancia la usan los terapeutas: ¡poesía terapéutica!



12. qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?


A Jonathan Swift; a Bergson; a Ravaisson.  A Marcial, siempre a Marcial, cuya obra completa permanece protegida por una mancha de “chofitol”.


13.        qué pensás del romanticismo alemán?

… Los alemanes ya no iban a estar para ningún desfile estético más entre nosotros. ¡Qué increíble, la concepción de la metáfora más parecida a la metáfora española era relegada por militarista! Lo mejor de lo alemán era la “sacáfora”. Decía en una notita muy entonada, el romanticismo alemán tal una tregua espiritual, tal un respiro del guerrero y que no es sino un existencialismo supersticioso, un exabrupto, una ruptura de los acervos planos, de los destinos planos a que son sometidos los pueblos, y ¿qué no es el RA sino la mella vengadora en las miserias cotidianas? Un surrealismo feudal y tardío emanado de un pueblo que diseñó una existencia que no tendría tiempo de habitar. Un surrealismo dije que, a diferencia del francés, eligió dormir el cuerpo para sustanciar lo imposible. Estudiaban español para leer a Calderón de la Barca, eso es esforzarse... Cada cultura ha tenido su tránsito romántico, los japoneses, los musulmanes, los indios, notoriamente los que beligeran para que no los leamos. Don Heine y su Deutschland, ein Wintermaerchen. Los romanticismos son siempre el triunfo de algún paganismo ilustrado.




14.        el silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca ?


Todas supersticiones del ser en el Ser, pero entretienen: orden es violencia. Para lograr la transparencia beber y beber tinta.




15.        qué fue lo imposible?


Esquivar la nutrición del mal; estar allá y tocarle el tafanario a Ishtar... Ver a Oanes y a Amoroca caminar en los mercados de Barsippa. Dejar de añorar lo poco; leer los otros fragmentos de Parménides; que sólo haya diosas; La humildad, esa tiranía de lo simple... Vivir en La Puta. Flotar en lo cocido. Volver a andar en bicicleta con mi viejo.



16.        la poesía es una arma cargada de futuro, pasado, eternidad?

En un reportaje a Tchaikovski  le preguntan sobre la función del folclore (la poesía sería nuestro folclor...). Él responde que el folclore tiene la función de avisar al presente e informar al futuro. Es evidente que esto sucede cuando los tópicos y sus contenidos operan de tal modo. Un panfleto puede hacerlo; un panfleto disimulado, también; frente a la muerte del lector polisémico no veo mucha aptitud de objeto conservador de futuro, pasado y eternidad asociado a la poesía. ¿Será un espacio de ignorancia? ¿Una estrategia de deseo sin placer? ¿Será esta sensación tegumentosa que tenemos como cuerpo? ¿Será la patraña del tiempo que en sí misma es un vector de desplazamiento? ¿Será reñir con el ajeno irreconocible? Entonces, tal un cofre, vasija, tal un supositorio encomiable la poesía se dejará fecundar por nosotros... nos hará de mensajera, lo creo imposible. Fijar una emoción más o menos lograda y evanescente, qué fantástica imposibilidad. Dos armas recuerdo. Una contra la mentira: un rito en el cual se empolva con cal, con mucha cal hasta formar una costra, la cara del cuestionado y luego se le formulan varias preguntas, si al responder se desprenden cascaritas, la mentira está, es el rostro del sicofante, el gran simulador ¿no es arma toda simulación?. La otra es esa vejiga inflada con que los habitantes de la isla de La Puta en “Viajes de Gulliver” se hacían golpear para reaccionar, salir del sopor somnífero en que vivían. El más pudiente se costeaba la mejor vejiga, y los aristócratas poseían vejigas mullidas con sostenes de palos de sabul, una especie de sicomoro, sicomoro que además daba el higo que los griegos utilizaban como moneda: moneda-máscara-vejiga-cal-sicofante-poesía.




17.        la poesía es literatura?

Dirán que no, menos dirán que sí, en cuestiones de sacralizar... otra superstición que trata de desvincular. (Está de moda no saber, o saber de indefiniciones, son simpáticas las indefiniciones.) ¿Será la literatura esa turra que vende literas?... a expensas de ofrecer qué cosa que sí tiene la poesía despierta. O al establecer un linaje instintivo singular y prodigioso, casi rayano en lo arcaico elitista, le prodigamos un valor; ¿Prodigio de la pureza?, ¿Colisión de purezas?. Qué parte materialista de la poesía asusta, qué ingratitud tratamos de que ella no vea en nosotros y que se acerque, se quede como un pajarito que viola su distancia de escape y nos venda un libro... Sí, es literatura cuando vende vendas, no cuando desgarra vendas.



18.        qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?


No abrí la pregunta para no estropearla.

Una emboscada en la luna, esto es como preguntar ¿qué lugar ocupa el número  17 entre todos los números?  ¿qué lugar ocupa el número argentino 17 entre los números latinoamericanos?  O “halle un número argentino que multiplicado

por sí mismo divida a algunos números latinoamericanos” o decir ¿hay lugar para un número más entre los números primos? ¿un pariente más?. Se destaca nuestra elidida capacidad para responder ¿será nuestra falta de noción objetiva? Eso, somos un número hecho primo a fuerza de equilibristas tullidos. Mi abuela materna era castellana de Burgos, Castilla la vieja, si me hubiese leído, no creo posible contrarrestar su “lengua seca y de acertijos”. Lengua seca, así se llamaba en la antigüedad a las lenguas usadas para negociar y sojuzgar, como el castellano, nosotros y los poetas sevillanos (tan ignorados) la hemos fermentado. Hay un épica existencial precolombina inserta en los glifos que no es la voz inventada por la culpa clerical; puente de lianas, asfixia de coral; gran parte de nuestro aporte ha sido para congraciarnos con las formas europeas; pero ya no somos conjeturales, somos distintivos, poderosos, pese a la tendencia de traducirnos a nosotros mismos.  No abrí la pregunta para no estropearla.




19.        cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

Está maduro el mito de que los que no están sobrevivirán a los que están... Esta falsía de que lo que está en el interior está oculto. ¿Qué somos entonces? ¿Escritores del exterior? Me parece que están trastocadas las nociones de visibilidad, casi como una imposición estructural; me desagrada este trato con poetas a quienes se los trata casi como al buen salvaje; no puede haber misericordia más ruin de reconocer a un nonagenario, algo pasó tarde, los poetas no se jubilan. Reunidos todos los pareceres sobre el caso, el esquivo veredicto de los poetas se hace rico y variado, todos sabemos algo, conocemos la parte cercana del asunto, la sección lejana parece un daño elástico, un boomerang delator que nadie quiere atajar.



20 alguien te llevó o fuiste solo a esa palabra oscura?

A los catorce o quince años pisé en una plaza una hoja mecanografiada de un poema de Blanchot, conservo esa hoja, el estro hace el resto. Tal vez el fondo de mi casa de San Justo es la matriz de tierra y alambre que me hizo, que me vulneró de serendipias.


21.        fuera de la poesía que campo del arte te interesa?

Todos; y como practicante la música; la luthería y la electrónica analógica.




22.        la poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia ¿hay espíritu, hay historia?

Según donde ponemos la relevancia, pasaremos por Hegel, por Marx, las reorientaciones bergsonianas, un poco de Wahl y para las vocaciones de la consciencia, Nédoncelle.

La historia es una infección metonímica, la regla feudal, la mente feudal, que aún opera en nosotros, necesita idealizar esa entelequia creada no ya para la dominación sino para la alienación sensible. La historia es el rito categorizador por antonomasia, es una ceremonia permanente para la diferenciación, la historia es la propaganda del tiempo. Presentada así, existe para varios fines. Tengo la exagerada noción de que el espíritu es la voluntad, el deseo y el sentido funcionando a la vez; sólo a la vez... esta convergencia trialoga con los objetos y con la superficie mágica entre los objetos,  de aquí, de esa fase desvalida y virtuosa nos arrastramos clandestinos en la mirada.

Toda ocupación del alma es distraída por la tensión intencionada de la psicosis, si lo nuestro en vez de provenir de la creación proviene de la copia entonces todo el ser psicótico es poeta, no es esto lo enfermo ni lo condenable, sino el menester de la voluntad consoladora. Este pasaje por la naturaleza, por las naturalezas inservibles nos hace visibles en el hábito de vincular las nadas. El espíritu es el psicótico que psicotiza la existencia para resistirla tal explicación.


23.       cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?

Me gustaría desplegar un esquema de apostillas, siempre lo hago cuando me atasco en lo retórico; rescato así lo suscitativo. Las apostillas suelen tener cierta violencia conceptual, averiguaciones inútiles, no son aquí un prospecto sino una preocupación, la mía, mí ejercicio: la complejidad irreductible de nombrar lo que no existe.





Que el que lee crea conocer al que escribe

Me leo y me desconozco

Bibliografías subdesarrolladas

El dominio de la explicación

La alfabetización del espíritu

El idioma explicado de los argentinos

Ocupar toda la memoria con lo ajeno

Las místicas berretas

Los objetos de carne

La proyección de lo escaso

Teflón de doxa para la viscosidad

Los métodos superlativos

La ignorancia polisémica

Entregarse a la serendipia

La acumulación delgada

Nadie fecunda a cenicienta

Su candor infecundo



El estro locuaz

El poeta en su tara

Las vejigas en la isla flotante de La Puta

Psicosis y serendipias

Una lengua muerta que te resucita

Un kilo de sal




24.        quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?

Agradecer es mi pregunta.